A 500 km no hay quien te rescate
Durante décadas, los satélites operaron solos y dependían de instrucciones desde tierra. Hoy, las formaciones de múltiples satélites exigen algo diferente: autonomía real. En este artículo exploro ese problema desde dentro, a través del sistema de control distribuido que desarrollé en mi TFG, donde cuatro agentes aprenden a coordinarse en el vacío sin que nadie les diga cómo.